Momentos de Reflexión. . . . .

Hoja del mes de junio 2008
   

2 Corintios 9:6b

“…el que siembra generosamente, generosamente también segará”

      Sembrar y recoger

“…el que da semilla al que siembra…, proveerá vuestra sementera… (Seáis) [Seréis] ricos en todo para toda generosidad…” (2 Corintios 9:10-11). Hay una relación directa entre cuánto das y cuánto recibes. Si das lo que se espera de ti, Dios te dará más. ¿Lo crees? Si lo haces, eso revolucionará tu perspectiva sobre el dar. Pablo no hablaba de personas que tratan de hacerse ricas; sencillamente dijo que el Señor quiere personas que financien sus propósitos. Dijo: “No solamente es fidedigno obedecerme, sino que es el camino hacia una mayor bendición”. Éstas son buenas noticias para los dadores poco dispuestos. Cuando das algo, es posible que lo sientas como una pérdida, y eso puede ser tremendamente disuasivo.

Pablo explico que dar para la obra del Señor no es deshacerse de algo sino invertir, y con un rendimiento garantizado. El granjero que siembra no pierde su semilla sino que obtiene una cosecha. ¿Puedes imaginarte a uno orando: “Señor, dame una cosecha. Aun no estoy preparado para sembrar ninguna semilla, pero confió en que Tú intervengas, y yo mientras me quedaré con ella, por si acaso”?  ¿Estamos haciendo esto?

Aquí tenemos buenas noticias. Cuando sembramos generosamente, Dios se involucra en nuestra economía. ¿Puedes imaginarte una posición más segura en la que estar? Debemos comprender esto: cuando das, eso capacita al Señor para devolverte más de lo que hayas dado, lo cual a su vez te capacita para dar más aun; y así una y otra vez.

Mientras colabores con Dios, Él se asegurará de que obtengas todo lo que necesites, cuando lo necesites. Ésa es su oferta, y por lo tanto debería disipar tus temores acerca de dar.

 
Salir
 
Iglesia Evangélica de Gràcia en Barcelona C/. Terol 22 (Gràcia) | E-08012 Barcelona
Resolución optima: 800 X 600